Ataque de pánico: ¿estoy sufriendo un infarto?

| 14 julio, 2015 | 0 Comentarios

Los afectados por el trastorno de pánico experimentan síntomas similares a los de un infarto y creen que están a punto de morir. 


el ataque de pánico es similar a un infarto

El ataque de pánico puede confundirse con un infarto. Foto: morguefile.com

María sintió que el corazón empezó a latirle rápidamente. Notó que la respiración le fallaba. Empezó a sentirse mareada, fuera de lugar o como si su cuerpo levitara. Corrió al espejo en busca de respuestas. Se miró cual si fuera la última vez, se tocó su rostro y sintió que no era ella. Estaba completamente aterrorizada. Creyó estar sufriendo un infarto. Creyó que iba a morir. Pero estaba experimentando un ataque de pánico.

Ataque de pánico e infarto

De acuerdo con la enciclopedia médica Medline Plus, el ataque de pánico es un trastorno de ansiedad con síntomas similares a los de un infarto:

  • Mareos
  • Temblores
  • Escalofríos
  • Sudoración
  • Palpitaciones
  • Dolor torácico
  • Miedo a morir
  • Sensación de asfixia
  • Temor a perder el control
  • Sentimientos de irrealidad

Trastorno de pánico y agorafobia

El ataque de pánico es dos veces más frecuente en mujeres que en hombres, suele aparecer antes de los 25 años de edad y alcanza su nivel más alto al cabo de 20 minutos, aunque puede extenderse durante una o más horas.

Ese cuadro clínico se agrava si los aquejados sienten miedo a estar en espacios abiertos, entre mucha gente o lejos de ayuda médica, por citar algunos ejemplos. Cuando experimentan esa clase de temor, entonces también padecen de agorafobia, hecho que sucede en al menos un tercio de tales pacientes, según datos suministrados por la Asociación Catalana para el Tratamiento de la Depresión y la Ansiedad.

“Por lo general, quienes padecen de este trastorno se muestran desesperados, temerosos y muy preocupados por su estado de salud. Y cuando reciben el diagnóstico, más que sentirse aliviados al saber que no se trata de un infarto, se notan visiblemente sorprendidos. Incluso, hay quienes ni siquiera creen estar sufriendo un ataque de pánico”, explica el psiquiatra cubano Mario García, experto en la atención de tales pacientes.

Tratamiento del ataque de pánico

Los afectados por el trastorno de pánico suelen padecer también de otros males, como la depresión, el alcoholismo o la drogadicción, agrega García. Por esa razón, los exámenes a realizar para corroborar el diagnóstico pueden ser diferentes en dependencia del caso.

Actualmente, se utilizan dos métodos para el tratamiento del desorden: la terapia cognitivo- conductual, enfocada en el manejo del mal, y medicamentos antidepresivos, como Prozac, Zoloft, Celexa, Lexapro, entre otros.

Estadísticas de American Psychiatric Association señalan que ambos procederes tienen una efectividad de entre un 60 y un 90%. La práctica de ejercicios físicos, el sueño adecuado y una dieta balanceada, también contribuyen a reducir la frecuencia de las crisis.

Efectos de la ansiedad anticipada

En el intermedio de los ataques de pánico, los pacientes experimentan un miedo persistente a sufrir otra crisis similar y se preocupan mucho por sus implicaciones, según el informe “Tratamiento farmacológico de los trastornos mentales”, elaborado por la Organización Mundial de la Salud. Sin embargo, al menos en los países occidentales, la probabilidad de que se enfrenten a un nuevo ataque a lo largo de sus vidas no sobrepasa el 3%.

Al margen de esos datos oficiales, lo cierto es que la mayoría de los aquejados por el trastorno de pánico sufren de lo que expertos llaman ansiedad anticipada. “Esa preocupación genera cambios en la conducta habitual de la persona afectada, quien intenta en lo posible evitar aquellas situaciones o lugares que asocia con mayores probabilidades de tener nuevos episodios”, refiere el doctor Sergio Gloger, profesor de psiquiatría de la Universidad Católica de Chile.

Así, es común que suspendan actividades de su vida diaria que le generan aprensión (como conducir o usar ascensores), o decidan quedarse encerrados en casa. Es que el temor a “volverse locos” o “morir repentinamente”, que se produce con cada ataque, genera un círculo de pánico sin control. O lo que es lo mismo: un miedo a experimentar a un infarto que -por fortuna- nunca llega.

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Category: CRÓNICAS, SALUD

¿Quién escribe? ()

Migdalis Pérez Castillo es una periodista cubana con experiencia en prensa escrita, radial, televisiva y digital. Sus artículos han encontrado espacio en reconocidos medios de prensa cubanos e iberoamericanos, entre ellos, la agencia de noticias Prensa Latina, el Sistema Informativo de la Televisión Cubana, la emisora Radio Reloj, las publicaciones nicaragüenses La Prensa y El Nuevo Diario, la revista chilena Punto Final, el periódico mexicano Excélsior, el portal online Suite101 y Vista magazine. Actualmente, escribe para la versión online de Qué Rica Vida, el periódico Negocios Now y la revista Catalejo, a la que también dirige.

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