¿El origen del brindis está emparentado con el veneno?

| 10 marzo, 2014 | 0 Comentarios
Origen del brindis

El origen del brindis es más que interesante. Foto: morguefile.com

Podríamos decir que no existe celebración especial sin que se levanten las copas y se brinde por algo. Es una costumbre que ya se ha convertido en ritual.

El origen del brindis tiene muchos años y hay distintas hipótesis sobre él. Pero me gustaría hablar primero del brindis de nuestra época. Porque el hecho de llenar las copas para brindar y desearnos felicidades es, hoy en día, una de los costumbres más naturales de las reuniones sociales o empresariales.

Con mayor o menor etiqueta, el brindis puede ir precedido por las palabras espontáneas de alguno de los reunidos, o palabras ensayadas por el anfitrión o alguna persona designada. O puede desarrollarse sin discurso previo. Se entrechocan las copas —que deben haberse llenado con una bebida alcohólica— y luego se bebe.

Existe, como en todo ritual, un protocolo: se brinda mirando a los ojos. Y en el momento de beber, los ojos deben concentrarse en el fondo de la copa. Es un signo de cortesía que la persona de menor rango mantenga su copa ligeramente por debajo de la de mayor rango.

Origen del brindis, chinchín y salud

Como no se sabe a ciencia cierta cuál es la verdadera historia del brindis, veremos las más conocidas.

Dicen que viene del siglo IV a. C., de los griegos. Echar veneno en las copas era un método muy común para eliminar a enemigos políticos o de negocios. Más tarde, los romanos tomarían de los griegos aquella costumbre.

Los banquetes se iniciaban con una ceremonia: el anfitrión levantaba su copa y se la mostraba a los presentes. Luego bebía en primer lugar. Así, aseguraba a sus invitados que el vino no estaba envenenado.

Otra versión muestra los grandes banquetes griegos y romanos, cuando los comensales solían levantar y golpear sus copas para llamar a los sirvientes, indicándoles que les sirvieran más bebida.

¿Habrá nacido el brindis en la edad media, cuando envenenar era tan frecuente? ¿Habrán buscado entonces una forma de cubrirse? Chocar las copas pudo haber sido una buena opción. Porque si alguien sospechaba de que le habían puesto veneno en su copa, proponía un brindis. Y, en el chocar de las copas, una salpicaba su contenido en la del otro.

También se dice que en el siglo XVI, tras la victoria del ejército de Carlos V sobre el ejército de Roma, los militares llenaron sus copas con vino, las alzaron al frente y dijeron: bring dir’s, yo te lo ofrezco.

Sea cual fuere el origen de esta costumbre, al brindar deseamos salud y decimos “chinchín”, onomatopeya que tiene su raíz en el sonido de dos copas de cristal al chocar entre sí.

Brindar con los sentidos

Se cree que los antiguos romanos deseaban experimentar el placer del vino con los cinco sentidos. Un buen vino debía ser bello a la vista, sabroso al gusto, aromático al olfato, dar placer al tacto al tocar el cristal. Pero faltaba el sentido del oído. Por eso se inició la costumbre de chocar las copas.

Brindis en las bodas y brindis navideño

En las bodas occidentales, el padrino suele levantar su copa y proponer un brindis de buenos deseos y felicidades para los recién casados. Los comensales levantan su copa con él y las chocan con quien tengan al lado.

En la fiesta de celebración de la Navidad, se brinda en todo el mundo. Pero en los países anglosajones se suele brindar metiendo una tostada en la copa. En inglés toast significa “brindis” y también “tostada”.

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Category: CURIOSIDADES

¿Quién escribe? ()

Claudia Cortalezzi es escritora y redactora. Cofundó "La Abadía de Carfax" —con Marcelo di Marco y otros—, y antologó el 3º libro de este círculo de horror y fantasía. Escribe ficción y es redactora de libros de información. Coordina talleres de corrección literaria. Tiene varios cuentos premiados y participó en antologías en Argentina, España, Libia y Perú. Su novela, "Una simple palabra", fue editada por Andrómeda, en 2010.

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