Espíritu, cuerpo y alma

| 16 agosto, 2013 | 1 Comentario
Cuerpo y alma

Somos espíritu, cuerpo y alma. Foto: morguefile.com

Somos espíritu, cuerpo y alma, pero el más importante es el primero porque nos diferencia de los otros seres vivos.

El ser humano está conformado por espíritu, alma y cuerpo. El espíritu contiene la intuición, la conciencia y la comunión. El alma contiene la mente, las emociones y la voluntad. Y el cuerpo está compuesto por los cinco sentidos. Sin embargo, según el plan de Dios, lo más importante es el espíritu, nuestra esencia primera, pues al crearnos éramos su prolongación.

Más que cuerpo y alma

Dios, al crearnos, nos hizo perfectos porque nos creó a su imagen y Dios es perfecto en todo. Por tal motivo, nuestra esencia era tan perfecta que entonces no existía ni el miedo, ni la ansiedad, ni la tristeza, porque todo era paz, gozo y armonía, al ser nosotros una parte del Creador.

Así pues, los actos del hombre eran dirigidos por revelación. La sabiduría, la inteligencia y la creatividad de Dios eran transmitidas directamente al hombre, gracias a la perfecta conexión existente entre ambos, y por encima del hombre solo estaba Dios.

Pero luego llega la caída, cuando el hombre, a través de su desobediencia peca y es separado de Dios, rompiéndose la conexión espiritual con el Padre Eterno, de tal manera que es en ese momento, cuando el alma, viene a tomar control de su vida.

El alma comienza entonces a regir los destinos del hombre, dirigiendo su caminar a lo largo de la vida y sofocando completamente al espíritu.

Esto hace que el hombre se desordene y se salga del propósito divino, y es cuando comienzan a aparecer las emociones negativas, tales como el miedo, la ansiedad, la preocupación, el estrés y todas aquellas otras que impiden mantener la serenidad y el control sobre las cosas.

Espíritu o inteligencia emocional

En el año 1995, el Dr. Daniel Goleman habló por primera vez acerca de la inteligencia emocional, en su libro con el mismo nombre, que demostraba cómo funciona esta y cuya teoría básicamente se fundamenta en el control de las emociones.

Sin embargo, todos estos conceptos, que entonces se presentaban como nuevos, han sido ampliamente expuestos desde hace miles de años, en el libro de libros que es la Biblia.

En el libro de Proverbios 14:29-30 dice lo siguiente: “El que tarda en airarse es grande de entendimiento; mas el que es impaciente de espíritu, enaltece la necedad”.

No obstante, la Biblia no expresa solamente lo que debe hacerse, sino cómo hacerse y es muy clara al decir que para vivir mejor debemos desarrollar los frutos del espíritu que son “amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza”, según el libro de Gálatas 5;22-23

El alma no fue hecha para gobernar la vida del hombre, porque el dominio del alma lo pone a merced de las circunstancias del entorno, que son confusas y contrarias a la paz de Dios, mientras que el espíritu es el que nos permite manejar las circunstancias y controlar las emociones.

Es por eso que cuando aceptamos y reconocemos el sacrificio de Jesús, comienza el proceso de transformación en nuestra vida al recibir al Espíritu Santo de Dios, quien nos guía en dicho proceso de regeneración, restauración y reconexión con nuestra esencia divina que es nuestro Creador.

Manejar las emociones a través del espíritu

La misión de Jesucristo fue la de devolvernos la Vida Eterna, porque fuimos creados para ser inmortales, para vivir por siempre al lado del Creador y ser dirigidos por nuestro espíritu, el cual era la continuación del Espíritu de Dios.

Pero Jesucristo también vino a devolvernos la autoridad sobre las circunstancias del mundo y a reconectarnos con el Padre Eterno a través del espíritu.

No podemos abandonar el mundo para obtener tranquilidad y paz, pero sí podemos aprender a manejar las emociones a través del espíritu, para obtener serenidad, porque el verdadero ser es habitación del espíritu.

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Category: RELIGIÓN

¿Quién escribe? ()

Licenciada en Lenguas Modernas y Traductora, Juliana Echeverry enseña a jóvenes y adultos en su natal Colombia. Renuncia para incursionar en los negocios, pero cae en bancarrota. Gracias a esto escribe su primer libro, convirtiéndose además en motivadora y conferencista en su país. Emigra a los Estados Unidos dedicándose a escribir y al estudio de la Palabra de Dios para transmitir el evangelio adondequiera que se lo permitan.

Comentarios (1)

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  1. Anónimo dice:

    Muy bueno..gracias!

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