Insomnio: causas, efectos y tratamiento
El insomnio puede obedecer a situaciones de estrés, depresión y fibromialgia, así como a ciertas afecciones psiquiátricas. Aprenda a dormir bien.

El insomnio puede afectar seriamente la salud. Foto: morguefile.com
Cuando no surte efecto el conteo de las ovejas del mayor de los rebaños, ni el más paradisíaco de los viajes meditados ni la música más recomendada, el acto de dormir se torna un verdadero suplicio. Dar vueltas y más vueltas en la cama, deambular por toda la casa o acudir a un libro pendiente, para al final asistir a la llegada del sol sin haber descansado ni un tantico, conforman entonces el orden de la noche de los insomnes.
¿Qué es el insomnio?
Algunos cargan durante años con el trastorno y asisten a la vida con el cansancio de los ojos y el cuerpo marcándoles la existencia. Otros acuden a somníferos industriales o naturales para tratar de despojarse de las noches en vela. Con más o menos éxito en tales intentos, para ambos grupos de afectados el dormir bien deviene un duro trabajo, pues los segundos les parecen minutos; los minutos, horas, y las horas, una eternidad.
Capaz de afectar todos los órganos del cuerpo y, en especial, la capacidad intelectual, el insomnio ha acogido a todo el mundo en algún momento de la vida, pero destierra literalmente al descanso de muchas personas en particular.
Tipos de insomnio
Hasta el momento, se han descrito tres tipos de insomnio: el de primera hora, el intermedio y el de segunda hora. El de primera hora es el más frecuente y suele deberse a estados de ansiedad o estrés que intervienen en el proceso neurofisiológico encargado de propiciar el sueño. Quienes sufren de depresión o fibromialgia, por ejemplo, suelen padecer este tipo de insomnio.
El intermedio afecta, generalmente, a las personas mayores y a aquellas que poseen un sueño ligero. Es ocasionado por excesos de ruidos, calor o iluminación, o debido a la incomodidad producida por una mala postura o a la deshabituación a la cama. También puede ser causado por enfermedades orgánicas, tos u otros síntomas molestos.
El de segunda hora, entretanto, es común en situaciones preocupantes de tipo grave o en caso de alguna modificación medioambiental.
Clasificaciones del insomnio
El insomnio también se clasifica en primario o secundario. Es primario cuando no tiene una causa aparente, y ocasiona cambios de humor y dificultades de concentración durante el día. Es secundario cuando responde a la ingestión de sustancias psicoactivas como la coca cola, el café y el alcohol, o a la interrupción de algún medicamento de efecto sedante. Esta variante es típica en personas afectadas por trastornos afectivos o aquejadas de enfermedades psiquiátricas, como la neurosis o la esquizofrenia.
Otros trastornos del sueño
Aparte del insomnio, existen otros problemas del sueño no menos preocupantes: uno de ellos es la hipersomnia, la otra cara de la moneda. Este trastorno es el que responde a una prolongación patológica del dormir y que tiene como causa a afecciones psiquiátricas, hepáticas, renales o metabólicas.
La narcolepsia o aparición súbita de breves periodos de sueño durante el día, frecuentemente de carácter hereditario, también se suma a los desórdenes citados, al igual que el síndrome de apnea, desencadenado por trastornos respiratorios que ocasionan interrupciones en la inspiración nasal durante el sueño, y con una duración superior a los 10 segundos.
¿Cómo dormir bien?
Aunque en el mercado farmacológico existen poderosos sedantes que harían dormir perfectamente a quienes cargan con el mal dormir, expertos en el manejo del sueño consideran que lo ideal es tratar de erradicar las causas que lo originan.
Es decir, buscar la ayuda de un profesional para trabajar en base a la solución del problema primario. Algunos, incluso, recomiendan acudir a métodos prácticos y totalmente inocuos como beber un vaso de leche tibia con miel antes de ir a la cama, dormir con medias aunque no sea época de frio, crear una atmósfera favorable para el descanso (temperatura e iluminación adecuadas), sacar la computadora (ordenador) de la habitación y no realizar ninguna actividad estresante antes de acostarse.
Nada, que cuando se trata de luchar por arrebatarle al insomnio las horas de sueño perdidas, cualquier intento natural por conseguirlo es válido, aunque mueran de celos las ovejas de marras.
Category: ENFERMEDADES, SALUD


























