Alcoholismo: de vicio a enfermedad

| 14 enero, 2012 | 0 Comentarios

La dependencia al alcohol es el quinto factor de riesgo de muerte prematura a nivel global y el principal problema de salud en los países desarrollados. 


consumiendo alcohol

El consumo de alcohol entraña serios problemas de salud. Foto: morguefile.com

Miguel es un alcohólico empedernido. A sus 60 años, no tiene nada bueno que contar de su vida: debido a su adicción al alcohol perdió familia, trabajo y prestigio. Su único hijo no le perdona el abandono. Sus parientes le hacen a un lado. Sus amigos… Miguel no tiene amigos, salvo la soledad. Nunca buscó la ayuda de un médico. Jamás se consideró un enfermo. Pero sufre de alcoholismo.

Consumo de alcohol, un mal crónico

Más que un mero vicio, el alcoholismo es una enfermedad crónica y progresiva ocasionada por la intoxicación con alcohol etílico en forma habitual y prolongada. Tal consumo desmedido suele interferir con la salud física y mental de los afectados, así como con sus responsabilidades familiares, laborales o sociales.

Aunque acoge principalmente al sexo masculino, su prevalencia en el sexo femenino y entre los jóvenes es cada vez mayor, de ahí su alta incidencia a nivel mundial.

Consecuencias del alcoholismo

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el alcoholismo es el quinto factor de riesgo más importante de muerte prematura e incapacidad:

  • Reduce la esperanza de vida por 12 años.
  • Es responsable de al menos 200 000 decesos anualmente.
  • Está involucrado en la mitad de los fallecimientos por accidentes automovilísticos.
  • Constituye la cuarta causa de los suicidios.
  • Está relacionado con más del 65% de los asesinatos.
  • Es el principal problema de salud en los países desarrollados.

Enfermedades asociadas a la adicción por el alcohol

El cerebro y el cerebelo son los primeros órganos afectados por el alcohol. Los daños en el primero suelen provocar alucinaciones, demencias y delirium tremens, que pueden ser mortales. Los perjuicios en el segundo, entretanto, suelen ocasionar pérdida de coordinación, verticalidad y memoria.

El hígado, por su parte, es el órgano más afectado pues es el responsable de metabolizar a las bebidas alcohólicas en un 90%. El hígado graso, la hepatitis alcohólica y la cirrosis hepática, son algunas de las dolencias causadas por el nocivo hábito. Otros órganos igualmente perjudicados son: el estómago, el páncreas, los riñones, el corazón, los testículos y los ovarios.

¿Por qué beber alcohol?

Un informe del U.S. Department of Health and Human Services refiere que el uso de sustancias por familiares o amigos, el abuso sexual, el consumo de drogas en edades tempranas, así como la violencia en el hogar o la escuela, son algunas de las causas que podrían conducir a una persona al alcoholismo.

La enciclopedia médica Medline Plus, por su parte, precisa que factores psicológicos y sociales estarían implicados en las causas de esta adicción. Entre los primeros se hallan: la necesidad de aliviar la ansiedad, los conflictos en relaciones interpersonales, la depresión y la baja autoestima. Entre los segundos: la facilidad para conseguir el alcohol, la presión de los demás, la aceptación social y el estilo de vida estresante.

Tratamientos disponibles para los adictos al alcohol

La gran mayoría de los adictos al alcohol no reconocen serlo ni buscan la ayuda de un profesional. Sin embargo, quienes reciben atención médica logran controlar la enfermedad en gran medida. La clave está en la intervención (soporte médico y familiar), la desintoxicación (abstinencia controlada y supervisada por especialistas) y la rehabilitación (educación acerca del alcoholismo y sus efectos para evitar la recaída).

En aras de evitar tal retroceso, a veces se prescriben medicamentos como el Acomprosate, que disminuye las tasas de recaídas; el Antabuse, que produce efectos secundarios muy desagradables si la persona vuelve a beber; y la Naltrexona, que reduce el deseo incontrolable por el alcohol.

Papel de la genética en los hijos de alcohólicos

Según datos del National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism, de los Estados Unidos, diversos estudios han demostrado que los factores genéticos están estrechamente vinculados con la posibilidad de sufrir de alcoholismo. De hecho, hoy se sabe que los hijos de padres alcohólicos son hasta cuatro veces más proclives a desarrollar esta enfermedad que el resto de la población.

Esa predisposición genética, sin embargo, no es el único factor determinante. Las propias investigaciones han encontrado que más de la mitad de tales descendientes no llegan a ser alcohólicos nunca.

Ese es el caso del hijo de Miguel, quien no sólo no es alcohólico, sino que es casi completamente abstemio. Al conocer de primera mano los efectos de la enfermedad, no desea para él ni para su familia nada que tenga que ver con los desastrosos embates del mal. De beber un trago en ocasiones especiales a hacerlo sin medida todos los días, hay un largo trecho que él no está dispuesto a recorrer.

¿Quiénes corren el riesgo de ser alcohólicos?

Están en peligro de padecer alcoholismo los hombres que ingieren 15 o más tragos a la semana, las mujeres que consumen 12 o más tragos en ese mismo período y cualquier persona que beba cinco o más tragos por ocasión, al menos una vez en el propio lapso. (Un trago se define como una botella de cerveza de 12 onzas, un vaso de vino de cinco onzas o un trago de licor de 1 1/2 onzas).

Mitos sobre el consumo de bebidas alcohólicas

Mucha gente ha creído, y aún cree, que el alcohol es un estimulante, pero no es así. El alcohol, por el contrario, es un depresor. Aunque inicialmente las personas pueden notar una mejoría en su estado de ánimo, la realidad es que su consumo conduce a la depresión inevitablemente.

El otro gran mito es que “el alcohol mejora la actividad sexual”. Aquí sucede algo similar a la falsa creencia anterior. A pesar de que puede sentirse una mayor excitación sexual, lo cierto es que el consumo indiscriminado de bebidas alcohólicas termina causando problemas de impotencia y hasta ausencia de orgasmos.

Google+

Tags: , , ,

Category: CRÓNICAS, SALUD

¿Quién escribe? ()

Migdalis Pérez Castillo es una periodista cubana con experiencia en prensa escrita, radial, televisiva y digital. Sus artículos han encontrado espacio en reconocidos medios de prensa cubanos e iberoamericanos, entre ellos, la agencia de noticias Prensa Latina, el Sistema Informativo de la Televisión Cubana, la emisora Radio Reloj, las publicaciones nicaragüenses La Prensa y El Nuevo Diario, la revista chilena Punto Final, el periódico mexicano Excélsior y el portal online Suite101. Actualmente, escribe para Vista Magazine, Qué Rica Vida y revista Catalejo, a la que también dirige.

Deja un comentario